

Al principio fue América: Trayectoria del DAAD 1925 – 2000
El "Servicio de Intercambio Académico" se fundó el 1 de enero de 1925 en Heidelberg. La iniciativa partió del estudiante Carl Joachim Friedrich, quien había obtenido del Institute of International Education (IIE) de Nueva York becas para 13 estudiantes alemanes de ciencias sociales y políticas. Por tanto, en una primera etapa la actividad de la entidad se centra en el intercambio de estudiantes entre Alemania y los Estados Unidos en estas disciplinas.
Hoy en día el DAAD define sus campos de actuación desde una óptica omnicomprensiva:
La ciencia
Requiere una cooperación a nivel mundial, pero también la competencia internacional
entre métodos, centros, ideas y conocimientos.
La cultura
Necesita el diálogo transfronterizo, un enfoque abierto al mundo, tolerancia frente
al otro y receptividad hacia los valores ajenos.
La economía
Necesita en todo el mundo nuevas generaciones de especialistas e interlocutores
con una formación internacional que valoren por
su propia experiencia los bienes y servicios ofrecidos
en las distintas localizaciones.
La política,
Por último, promueve la salvaguardia de la paz a través de la comprensión y el
entendimiento.
El intercambio académico a nivel mundial de nuevas generaciones de especialistas y ejecutivos obedece a todos estos objetivos e intereses. La tarea fundamental del DAAD desde hace 75 años consiste en promover este intercambio a través de sus gestiones de asesoramiento y asistencia, ayudas económicas y actividades políticas.
El DAAD organiza y financia el intercambio de estudiantes y científicos en todo el mundo, asigna docentes y lectores, patrocina a artistas y alumnos en prácticas, informa sobre los centros superiores alemanes en todo el mundo e invita anualmente a sus seminarios a cientos de sus ex alumnos, por solo citar algunos ejemplos de la labor que desarrolla la entidad a nivel mundial. Desde 1925 promueve las relaciones académicas internacionales – al principio con interrupciones, desde 1950 con creciente éxito. El DAAD tiene a sus espaldas una trayectoria tan llena de vicisitudes como fructífera.
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